¿Cómo saber si estoy siendo demasiado exigente conmigo mismo?

Vivimos en una cultura que suele premiar el esfuerzo, la productividad y los logros. Frases como “da siempre tu máximo”, “nunca te conformes” o “si te esfuerzas más, lo conseguirás” forman parte de los mensajes que escuchamos con frecuencia.